Yo que estoy a punto de hacerme vegetariano, y va un carnicero y me da el mejor consejo sobre ventas que he escuchado en mucho tiempo.

El carnicero, es un buen amigo, para ser preciso hay que decir que es empresario, tiene una pequeña fábrica, y le va muy bien.  

Nos conocemos desde pequeños, nuestros padres son amigos, y aunque nos vemos de año en año, es como si nos hubiesemos visto ayer.

Cuando nos encontramos charlamos largo y tendido, siempre es interesante, siempre aprendemos algo, nunca te deja indiferente, creo que es porque compartimos la curiosidad y las ganas de aprender.

Como te digo le va muy bien, es algo que intuyo porque es un tipo bastante humilde, pero si sabes escuchar está claro que le va bien. Y me alegro de corazón, para mi es una inspiración.

Hablando y hablando, le comento que llevo ya unos años aprendiendo todo lo que puedo sobre marketing, que no paro leer y formarme en el tema, que estoy obsesionado con vender.  

Entonces va y me suelta la mejor perla sobre ventas que he escuchado en mucho, mucho tiempo. 

No te exagero, me esfuerzo por aprender de los mejores, pero ese día, en esa playa, escuché la frase.

Condensado en pocas palabras el remedio al ruido y la distracción que nos rodea estos días, una sencilla fórmula para vender de los comerciantes de toda la vida.

Yo ahora la utilizo todos los días.

Ojo, no te vas a hacer millonario de un día para otro, no te va a cambiar la vida, eso no depende de mí ni de nadie, solo de ti.

Son dos simples reglas, que si las aplicas bien te pueden ayudar a vender más.

Por supuesto no tienes que creerme, pero redactando esta página he utilizado una de las reglas, a lo mejor quieres saber cuál.

Si quieres aprender una sencilla lección de ventas, de una carnicero millonario, solo tienes que suscribirte.

Lux quiere decir Luz