Conseguir más de 1.000 nuevos contactos en 5 meses no fue un golpe de suerte ni una campaña milagrosa. Fue el resultado de trabajar con una estrategia de email marketing sencilla, constante y muy pegada a la realidad del negocio.
En este proyecto partíamos de algo que se repite en muchas pymes: una base de datos medio dormida, contactos que apenas recibían noticias y una sensación de “tenemos correos, pero no los estamos aprovechando”.
En este post quiero contarte qué pasó, qué hicimos para reactivar esa lista y, sobre todo, qué puedes aplicar tú si tienes un negocio y quieres que tu lista de contactos empiece a trabajar a tu favor sin disparar los costes.
Poner en valor lo que hemos conseguido
Muchas veces no valoras lo que has conseguido hasta que no te pones a redactar el informe final para el cliente.
Con tu permiso, voy a presumir un poco.
Porque, una vez estamos de acuerdo en lo que vamos a hacer, el foco se queda en el día a día del proyecto.
Mides, sí, para ver como vas.
Interpretas, claro, para confirmar o no las hipótesis.
La visión del principio cambia con el aprendizaje.
Cambias cosas, por supuesto, para tratar de ir en dirección a los objetivos y no perder la visión de conjunto.
Pero hasta que no terminas, y repasas, no pones las cosas en valor.
Qué hacemos con más de 1.000 nuevos contactos
1.000 contactos más, 600 de ellos suscriptores.
Una audiencia que pensábamos dormida nos ha sorprendido para bien.
Nos ha enseñado una vez más lo impredecible del ser humano.
Y la gran oportunidad que esto supone: Más de 1.000 nuevos contactos para:
- Poder ofrecer una membresía de pago.
- Seguir hablando de nutrición.
- Ofrecer conocimiento y herramientas para llevar una alimentación saludable.
7.000 Contactos más a los que seguir conquistando con entretenidas “cartas de amor”.
¿Tú que harías con 1.000 contactos más?
Yo lo tengo claro.
Seguir escribiendo.
Continuar aprendiendo y construyendo alrededor de ese conocimiento.
Una mina que hay que trabajar correo a correo, pero que guarda un tesoro incalculable.
(redoble cursi)
El corazón, la mente y el alma de la condición humana.
Les echo de menos.
Como cuando echas de menos al personaje principal de un libro que te ha tenido sin parar de leer.
Pues así.
Porque no les conoces en persona, están en mi mente.
(otro redoble cursi)
Pero de alguna manera ya forman parte de mí.
Me estoy poniendo ñoño y no es lo que esperaba al empezar a escribir.
Pero ha salido así.
Y así se queda.
Escribo correos para personas que se han apuntado a una lista.
Y que seguro agradecen que les contemos algo entretenido, además de la información.
Se llama email marketing, pero le damos nuestro toque.
Un poco de movimiento, aventura, una gota de pasión por favor.
¿Vendiendo grifos?
Sí, vendiendo grifos también.
Sobre todo vendiendo grifos.
Porque lo que a ti te puede parecer serio o aburrido, para otro puede ser emocionante.
Si ese otro es tu cliente, vamos bien.
Te lo cuento con más detalle en este enlace de aquí.







0 comentarios