Parece broma, pero no lo es, este tipo de cosas hay que tenerlas en cuenta cuando configuras una campaña de Google Ads (SEM).
La verdad es que, por algún motivo, siempre olvido la M de SEM, que simplemente significa Marketing (Search Engine Marketing).
Podría intentar justificarme diciendo que es porque cada dos por tres sacan un término nuevo sobre marketing.
Un nuevo giro, tendencia moda.
Y te guste o no lo tienes que conocer.
¿Por qué?
Pues porque si tus clientes están buscando utilizando esas palabras es mejor estar por allí.
Hablar del tema.
Dar tu opinión.
Hacer algo.
O no hacer nada, si no haces nada porque no te da la gana, también es hacer algo, nada.
La teoría que mejor me encaja es que no es una palabra que utilice mucho para hablar de mis servicios, y por eso se me olvida con facilidad.
Bueno, pues como no me acordaba bien, busqué «SEM» en Google, no sé lo que le pasó al algoritmo, que lo primero que me salió fue:
«Sem hijo de Noé.»
Literalmente nombre; renombre y por extensión, prosperidad, fama.
No sé qué me pasó, me pilló con el día tonto, me hizo mucha gracia, y no podía parar de reír.
Es gracioso y no tiene mayor consecuencia. Pero si tus clientes no te están encontrando porque no utilizas las palabras adecuadas, y estás invirtiendo dinero, ya no es tan divertido.
Configurar una campaña de Google es algo que puede aprender a hacer cualquiera.
Otro tema es hacerlo bien, ser constante y revisar con frecuencia para mantener un nivel de calidad óptimo.
Porque esa es la manera de ir en dirección a nuestros objetivos.
Gestionamos campañas de Google Ads.
Nos divertimos porque es un trabajo que nos gusta.
Y también nos lo tomamos muy en serio.
Es compatible.
Tienes más detalles en este enlace de aquí.
P.D. Otro día te cuento el chiste del tomate, es muy malo, pero todo el mundo se parte de risa, será de verme a mí reír.







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